Un Dios que Justifica al Impío ~ Romanos 4.5

¿Qué es el aspecto más sorprendente del mensaje cristiano? La respuesta es subjetivo y la pregunta puede ser contestada con muchas evaluaciones diferentes. En realidad, el mensaje del evangelio está llenado con muchas cosas que puede sorprender porque están contrario al entendimiento humano. Como humanos, deseamos ser independientes y propulsados por nuestra propia acción y fuerza. Pero cuando encontramos Romanos 4.5, el aire es aspirado de nuestras inclinaciones naturales.
Romanos contiene mucha teología que guía la vida Cristiana, y comenta sobre la salvación. Aquí nos enfrentamos con este versículo:
Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. ~ Romanos 4.5
El que justifica al impío . . . si meditamos en estas palabras por un momento, tienen la propensión a dejarnos pasmados. Estas palabras están contrarios a nuestra inclinación natural y nuestra mente.
Dos cosas capturan la atención en este versículo. Primero, es el concepto de mérito inmerecido. Nuestra propensión es encontrar recompensa por los que se la merecen, entonces esperamos también que recibimos recompensa porque la merecemos. Pero, este versículo es explícito: la salvación es por las personas que no hacen nada. En lugar, la obra por nuestra justificación no es por nuestra obra, pero en la obra de Dios. Para ver las maravillas del Señor, es necesario a ver solo en nuestra condición de pecado y la obra cumplida de Dios.
Cuando se considera profundamente, el segundo aspecto hace el primero más profundo. Dios justifica las personas, y ḿas, justifica al impío. La palabra ‘impío’ penetrar en el corazón con una verdad que condena. Más que una referencia a una persona que no tiene un dios o una religión, a ser impío está una condición severa que indica una persona lo quien está caracterizada por comportamiento inmoral, y más, una persona que actúa activamente al contrario a lo que el temor de Dios demanda (1).
Mientras una condenación eternal separado del Señor es la futura de todo, él ha proveído por una serenidad eternal en su presencia. La provisión está hecho por las personas malas (que incluye nosotros también) no por las personas buena. Las palabras de Pablo son palabras de esperanza y expectativa. Obligan una meditación intensa en el plan de Dios, un compromiso intenso de fe, y un nivel intenso de fe a una salvación que espera en el cielo.

(1) Spiros Zodhiates, The Complete Word Study Dictionary: New Testament (Chattanooga: AMG Publishers, 2000), Entry #765.

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