9 Puntos Para Leer La Biblia

Cuando algunas personas empiezan su estudio bíblico personal esta mañana, poca gente entiende que el instrumento tiene su comienzo en al año 1560. Cuando la Biblia Geneva llego de la prensa por la primera vez, revolucionó la publicación de la Biblia en maneras que usamos hoy. Quizás el parte más prominente es el uso de un comentario para explicar el texto. Hoy, pueden encontrar muchas Biblias que tienen cualquier combinación de traducción y apuntes comentarios. La llamamos Biblias de estudio.
La Biblia de estudio no es un concepto nuevo, pero la explosión en el uso y la variedad ha mejorado y ha aumentado en los últimos 100 años. Una búsqueda en una librería en el internet por una Biblia de estudio rendirá más que 200,000 resultados! De las personas que obran con diligencia para proveer apuntes a la adición de fotos en color, cada Biblia es diferente y puede ofrecer algo único.
En la realidad, no quiero los problemas de la espalda que viene con el peso de estés libros tan grandes, pero apreciaba el número de Biblias de estudio disponible hoy. En cualquier momento, cuando luchando con un pasaje de la Escritura, tengo acceso a lo menos de 14 Biblias de estudio. Pero, esta evolución de la Biblia trae por lo menos, tres preocupaciones que el Cristiano necesita anotar:
  1. Dimensión: No todas la Biblias de estudio son creadas iguales. Cada Biblia tiene su propia fuerza y énfasis, pero hay otras que no deben ser consideradas. Pueden ser escritas de motivos impuros, exégesis impuras, y pasados impuros y causan inexactitudes que las rinden estas Biblias como buenos instrumentos por el estudio de la Biblia.
  2. Dependencia: Por muchas personas, la Biblia de estudio es más que un instrumento para ayudar el estudio bíblico. En lugar se ha convertido al estudio bíblico.
  3. Distracción: Con muchos apuntes, definiciones, referencias, y fotos, es fácil vagar afuera del texto y poner más atención en los materiales extras que soportan el texto.
No quiero condenar las Biblias de estudio. Me gustan tanto que las doy como regalos a otras personas con frecuencia. Pero, nosotros debemos estar atentos para asegurar que la Biblia de estudio  complementa nuestro estudio Bíblico, no lo suplanta.
Aveces un clave principal por nuestro estudio bíblico personal no es estudiar más, pero es leer más. No estoy diciendo que necesitamos leer más frecuentemente (casi todos entienden que debemos leer la Biblia más) pero que necesitamos leerla con más atención en el texto que leemos. Como un misionero, aprendí que para aprender un idioma extraña, es necesario a sumergirme en la cultura. Es lo mismo por nuestra relación con la Biblia. Para aprenderla, debemos sumergirnos en la Biblia.
No voy a gastar mucho tiempo para defender la necesidad y la importancia por los creyentes a estudiar la Biblia más a menudo. Como creyentes verdaderos no existe solo una convicción de estar ocupado con la Palabra, pero ya debemos estudiándola. Entonces, es importante que hablamos de un tema: ¿Cómo nos sumergimos en la Biblia para entenderla más profundamente, absorbiendo toda la verdad que Dios hizo disponible a nosotros?

Acciones del Carácter Externo

Hay dos grupos de rasgos de carácter que necesitamos adoptar en nuestro ritmo de leer las Escrituras. El primer grupo es algo lo que llamo acciones del carácter externo. Estas acciones no permiten una actitud pasiva por la Palabra, pero nos capturan con una preocupación activa de la Palabra. Estas actitudes incluyen cuatro puntos:
  1. Repetidamente: La mejor manera de aprender es por hacer algo una vez, otra vez, y otra vez. Es la verdad cuando leemos la Escritura. La información está pegada cuando está leído repetidamente. Una vez escuche a un entrevista con Juan MacArthur lo quien dijo cuando empezó a estudiar la Biblia, estudiaba un libro y depuesto estudiaba otro libro, pero ya olvidó lo que ya estudió antes. En realidad él dijo, “Yo estaba estudiando para ser tonto.” Entonces cambió su forma de estudiar. Ahora él lee la misma porción grande de la Palabra cada día por un mes (usualmente todo de un libro, como todo el libro de Filipenses). Después de un mes, el puede recordar casi todo que estudió durante el mes (por libros grandes, como los evangelios, él’ divide el libro en dos o tres porciones).
  2. Igualmente: Demasiado menudo nos quedamos adentro del Nuevo Testamento porque podemos relacionar con estos libros mejor que otros. Pero, la Biblia requiere que gastamos tiempo igual en el Nuevo Testamento y el Antiguo Testamento en todos los libros de la Biblia.
  3. Automaticamente: Automaticamente no significa que una persona leer en una manera pasiva sin consideración al texto. En lugar, una lección de la Escritura debe ser un parte de nuestra vida, tanto así que es un parte automático del nuestro ritmo diario. No importa si lee durante la mañana, la tarde, o la noche (o los tres en un día!) debe leer con regularidad que llega a ser tan automático como despertarse cada día.
  4. Deliberadamente: Nunca será consistente o significativo el tiempo de leer si no lo hace intencionalmente. Ser deliberar o intencional en leer es leer voluntariosamente con un propósito y una pasión.
Actitudes del Carácter Interno
El segundo grupo de rasgos de carácter no están sobre la acción externa, pero ponen un foco en la actitud interna del corazón. La Palabra de Dios hace mucho para revelar lo quien somos, lo quien es Dios, y lo quien somos con Dios y sin Dios. Es un libro de verdad que debe ser leído con una expectativa de transformación, no conformación (Romanos 12.2). La lectura de las Escrituras requiere una actitud distinta del corazón que tiene los siguientes partes:
  1. Con Humildad: De la Palabra, sabemos que somos pecadores y tenemos una necesidad de un cambio. Ninguna persona es perfecta y leemos la Palabra con este punto en nuestra mente. Con humildad la Palabra actúa como un espejo que revela lo quiénes somos (Santiago 1.22-25) para admitir la verdad de quiénes somos.
  2. Con Confianza: Si la Palabra viva y es eficaz, debe ser leído con una actitud de expectación que puede cortar y transformar la persona (Jeremías 23.29; Hebreos 4.12-13).
  3. Con Aplicación: De la vida de Esdras, aprendimos que él era un hombre que tenía un propósito de estudiar y enseñar la Biblia (Esdras 7.10). Pero antes de la posibilidad de enseñarla, reconoció la necesidad critica era obedecerla primeramente. La Biblia debe ser leído con un entendimiento que es aplicable a la vida que Dios nos regaló.
  4. Con Arrepentimiento: Como Jesús abrió las mentes de los discípulos para entender las Escrituras, les dijo de la necesidad de su sufrimiento y resurrección para el arrepentimiento y perdonar de pecados para causar un cambio en la gente del mundo (Lucas 24.44-47). Si la Palabra actúa como un espejo para revelar lo quiénes somos, y muestra las areas que necesitan cambiar, también la humildad debe ser acompañado con una actitud de arrepentimiento. Cuando el Espíritu Santo convicta, la gente se arrepiente.
  5. Con Transformación: La Biblia está leída con humildad, con confianza, con aplicación, y con arrepentimiento con un entendimiento que Dios usa su verdad como un catalizador a santificación. Entonces, la Palabra debe ser leída con una actitud que permite una persona a usarla como un implemento de transformación en nuestras vidas por renovar nuestras mentes (Romanos 12:2).
Otros implementos, recursos, y comentarios pueden ser útil por nuestro entendimiento de la Palabra, pero ninguna de estas cosas tiene el poder de transformar con autoridad y integridad como la Palabra santa de Dios. Es el documento más profundo en todo el mundo y suficiente por cualquier cosa. Por el índole de la Palabra y por el índole de la persona que dio la Biblia, Las Escrituras santas demandan nuestra atención. Aveces es necesario a dejar las distracciones y mantener un centro en la Escritura sola. Entonces, debemos leer la Palabra con una mente enfocada en la Palabra, y con un corazón enfocado en la Biblia también.
Nuestra relación con la Escritura debe ser una que alcance íntimo porque une relación casual con la Palabra de Dios indica una relación casual con el hijo de Dios.