Considerar Jesucristo: Una Meditación de Hebreos 3.1-6

“Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús; el cual es fiel al que le constituyó, como también lo fue Moisés en toda la casa de Dios. Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios. Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.” ~ Hebreos 3.1-6
Es facil a inclinar nuestros corazones a la veneración de otras. De parientes a profesionales, aprendimos que hombres y mujeres que now  influyen debe ser puestos en una posición para recibir nuestra alabanza más fácilmente (mientras deseamos ser en la misma posición). Pero el autor de Hebreos pone nuestra atención a alguien más importante que las personas; en lugar nos dice a considerar a Jesus, el Dios-hombre magnífico.
Por el autor, no es una sugerencia que los creyentes necesitan mirar a Jesus, pero está comandándolos, diciendo claramente “considerad, Cristo Jesús.” La construcción de este mandamiento es sencillo, pero el significado es mucho. Anote que la palabra considerad contiene dos aspectos únicos. El primero es la noción de prestar atención. Es fijarte en algo or alguien. Segundo, es un aspecto significa continuamente. El autor no está exhortando a los creyentes a pensar sobre a Jesus por un tiempo corto, pero meditar sobre él seriamente y repetidamente. Medite sobre sus actividades y sus atributos. Por, ¿por qué es una persona importante para meditar? ¿Por qué Jesus es el objeto de nuestra fe?
Pare comprender la respuesta a la pregunta, el autor pone atención a Moisés. Por los judíos, Moisés ocupó un punto de exaltación. Moisés era puesto en un lugar de adoración y alabanza y el autor sabía este. Sabiendo el corazón humano y su inclinación de alabara alguien o alguna cosa, no es una sorpresa que los israelitas ponían un gran énfasis en Moisés porque él es un gran hombre del Antiguo Testamento. Era protegido y elegido por Dios (Éxodo 3) y trajo a Moisés para librar la nación perseguida de Israel. Entonces, con el poder y la discreción de Dios, Moisés confrontó a faraón (Éxodo 7-11) y los lideró a ellos de Egipto (Éxodo 12.33-42). Por los judíos, la ley ocupa el parte principal de su fe y fue Moisés que entregó los Diez Mandamientos de Dios. A ellos, el resultado es que Moisés y la ley estaban considerado lo mismo, o iguales (Lucas 2.22; Hechos 13.39) y justificaba su identificación de Moisés. Pero, hay más cuando consideramos que  Dios hablaba con los profetas con visiones, pero habló con Moisés directamente. Dios permitió a él a ver su gloria, y fue Dios que tuvo el cuidado de Moisés cuando murió (Éxodo 33.11; Deuteronomio 34.6). Inicialmente, Moisés estuvo reacio a asumir su posición de Dios (Éxodo 3.11-4.1) pero en el fin, estaba considerado un siervo fiel. En la luz de esto, Moisés está mirado por la gente como un gran hombre que ejemplificaba su fe. Por esto, podemos entender la razón por la veneración de Moisés por los judíos.
Sin embargo, a pesar del significado de estos detalles sobre la vida de Moisés, este pasaje en Hebreos nos compele a mira a Jesus como uno más superior que Moisés. Versículo uno comienza con la palabra, por tanto que indica una conexión al pasaje anterior. En este pasaje Cristo es considerado superior a los ángeles y todo la creación está sujeto a él (2.5,9). Su sufrimiento mostró la gloria de Dios y trajo la expiación a la humanidad (v. 9). Más, es el Señor Jesucristo quien es considerado la fuente de salvación (v. 10), entonces él es responsable por la realidad que somos creados en una creación nueva y puestos aparte por Dios. Mientras Moisés liberó la gente de esclavitud a Egipto, Cristo liberó toda la humanidad de esclavitud a pecado. También Jesucristo era el creador de todo (Colosenses 1.16). Por tanto, es razonable que el autor pone atención en el hecho que Moisés era un siervo field en la casa de Dios, pero Cristo era fiel como un hijo sobre la casa de Dios.
En la luz de todo esto, los creyentes debe ser lento a exaltar personas y rápido a exaltar nuestro Señor Jesucristo. El autor termina es sección con la palabras “pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.” Por quien es Cristo, la fuente de esperanza, continuamos con confianza y atrevimiento. No hay una necesidad que nos mantengamos firmes con Cristo contra el humanidad. No exaltamos a la humanidad. Consideramos, y exaltamos, a Jesucristo.