Las Emociones ¿Cargas o Encargadas? (Parte 2)

Ayudado por psicología moderna y ciencia, las emociones han sido reducido a nada más que algunas químicas arremolinándose en el cerebro. Este es la mentalidad que muchas personas han elegido adoptar sin discernimiento. Lamentablemente, este mentalidad tiene consecuencias no consideradas. Por muchas personas, hay un gran deseo aceptar las nociones porque significa que las emociones pueden ser definidas, controladas, y racionalizadas, y también significa que la responsabilidad, el significado, y la bondad de las emociones están sacados. Como una gente informada por la Biblia, estas conclusiones y consequences nos recuerdan de la necesidad a ser prudente sobre las peticiones que aceptamos por enfatizar la prioridad de pensamiento bíblico sobre la prioridad de pensamiento secular. Durante la discusión de esto durante la semana pasada (en un artículo que puede leer por hacer un clic aquí) tenemos solo una pregunta: Como cristianos, ¿Que necesitamos hacer?
Sencillamente, necesitamos ser racional según una vista que es informada por la Biblia. Entonces, necesitamos ser legítimamente informados bíblicamente, legítimamente informados científicamente, legítimamente informado personalmente. Primero, todas las cosas necesitan comenzar por la Biblia. Cada cosa que decimos, hacemos, o sabemos debe ser definido por la verdad absoluta que viene de la fuente de verdad. Por lo tanto, si no somos informados por la verdad de Dios primero, todo lo demás se descompone. De esto, debemos tener un entendimiento correcto y científicamente. Lamentablemente, mucho del estudio científico de hoy es desperfecto porque no tiene una vista correcta del mundo y no tiene una fundación firme. Pero, cuando combinamos la ciencia con la información de la Escritura, estamos mejor equipados para manejar y responder a las proposiciones del mundo. Finalmente, debemos tener un entendimiento de la función del mundo y las personas del mundo. Por ejemplo, sabemos que todas las personas son imperfectos, reconocimos que el mundo es imperfecto. Este punto nos obliga a ser más exigente sobre las conclusiones que el mundo propone.
Más temprano, fue anotado que muchas personas rápidamente aceptan la mentalidad del mundo porque da una apariencia que la gente puede racionalizar y controlar sus emociones, y estos permiten que pueden evitar las responsabilidad por sus respuestas ‘emocionales.’ Pero, cuando establecemos la prioridad de información y somos informados legítimamente con la información, tres cosas ocurren:
  • Podemos Entender Las Emociones: La Escritura no es silenciosa sobre emociones. Primero, tenemos un Dios que expresa gozo, tristeza, y enoja (para citar algunas de sus emociones). Durante su ministerio terrenal, el Señor Jesucristo era un ejemplo humano de las emociones demostradas con santidad. La Escritura explica las emociones, los incita cuando son del Señor (considere las cartas de Pablo a los Filipenses y la exhortación a regocijarse), y los condena cuando están motivadas por los deseos egoístas (lea el libro De Santiago). Entonces, puede decir que podemos entender las emociones.
  • Podemos Controlar Las Emociones: Legítimamente entendidas, las emociones pueden ser controladas legítimamente. Es porque la Biblia nos informa donde residen las emociones, que las motivan, y enfatiza la mejor motivación de todo: Dios a través de Cristo. Cuando todo está filtrado a través de estas motivaciones primero, la respuesta es menos de nosotros y más de Dios y resulta en más control. Por los creyentes, este es más verdadero porque entendemos que tenemos la ayuda del Espíritu Santo en nuestras vidas para mantener el control.
  • Podemos Disfrutar Las Emociones: Finalmente, cuando comprendemos las emociones y las entendemos que son regalos de Dios y motivadas por Dios, pueden ser disfrutadas. Pueden se disfrutadas porque pueden ser controladas según los propósitos de Dios.
Mientras el mundo mira al entendimiento secular para comprender las emociones, y acepta este entendimiento porque es una opción para controlarlas, la realidad es una mentalidad informada por la Biblia puede mantener los mismos estándares.
Entonces, cuando miramos a las emociones que tenemos, tenemos dos opciones: Mirarlas como el mundo secular y perder el control o mirarlas como la Biblia para disfrutarlas. Interesantemente, la Biblia puede entregar las promesas del mundo.

La foto “Trust No Emotion” es de usuaro Jeremy Brooks y Flickr.