La Crisis de Verdad (Parte 1)

Una Nota: Este artículo es el primero de tres partes sobre la vida en una cultura posverdad que es el resultado de algunas discusiones, enseñanzas, y escritas que ocurrieron sobre este problema. Sencillamente, parte uno es la anotación de los problemas continuos que han existido desde la introducción de pecado al mundo.

Además de crear titulares por su propio diario, El New York Times está haciendo titulares también por revelar su posición en la verdad. En conjunto con los premios de la Academia, los editores publicaron un anuncio que dijo, “La verdad es duro. La verdad es difícil saber. La verdad es más importante que nunca.” Es posible que es una continuación del año pasado cuando hicieron u otro anuncio que dijo sencillamente, “Él dijo. Ella dijo. Él dijo. Ella dijo. Él dijo. Ella dijo.” Seguido por “ella dijo” 144 veces y en la próxima pagina, “La verdad tiene una voz.” Ciertamente este es para poner atención al movimiento #metoo (yo también), especialmente en La Luz de las revelaciones a los escándalos sexuales de Hollywood. Una día después un otro comentario de ellos que dijo, “La verdad tiene poder. La verdad no estará amenazada. La verdad tiene una voz” (1). Es interesante que el New York Times llama por la verdad en un tiempo cuando la confianza pública de la confiabilidad de los diarios  se queda muy bajo. Recién, está confianza fue 27%, pero subió de su baja de todos los tiempos de 20% en el año anterior (2). Sin embargo, el número es nada de lo que alardear porque significa que casi tres cuartos de la población tiene una confianza limitada en los diarios. Este confianza es más bajo que el promedio de aprobación de un presidente en la era moderna (este no incluye detalles del presidente actual) (3). Independientemente de quién sea, el recordatorio repetido de la necesidad de enfatizar la verdad subraya la crisis severa en la cultura de hoy.

Esta batalla no está limitada por el tiempo. En 2016, Oxford eligió la palabra posverdad por su palabra del año (4). El resultado es la caracterización de la época en que vivimos es una época que tiene más deseo elegir emociones, opiniones, y sentimientos sobre la verdad, el lógico, y la racionalización y nos dice que es un problema que continua de muchos años. Pero es un problema que empezó hace muchos siglos y podemos verlo durante la época de Jesucristo. En los evangelios, la interacciones de Jesús con muchas personas eran caracterizadas por un rechazo constante de la verdad. Considere la interacción entre Jesús y Pilato un poco antes de la crucifixión cuando Pilato preguntó, “¿Qué es la verdad?” (Juan 18.38). Esa pregunta sarcástica es un rechazo claro de la verdad (y este no considera que la crucifixion es el último rechazo de la verdad). Entonces, la existencia de un conflicto para redefinir la verdad ya existía por años. Pero, podemos ir más allá y mirar el serpiente cuando engañó Eva en el huerto de eden en una manera que deniega y distorsiona la verdad (Génesis 3). Entonces, tratar de escapar la verdad ha existido desde la era principal de la creación.
También esta batalla no está limitada por las fronteras físicas. El asunto de posverdad se hizo un tema en el Reino Unido cuando dejó la Unión Europea (5). Incluso Los Times de India llevó la historia y anotó las similitudes con la elección en los Estados Unidos y la campaña de Brexit (6). Quizás el ejemplo más significativo es la lista annual de Open Doors, lo que fue publicado en Miércoles (7). La lista contiene 50 de los países más peligroso del mundo para ser un cristiano. La lista tiene detalles persecución, opresión, y  antagonismo contra las personas que profesan a Cristo y resulta en encarcelamiento, confinamiento, y muerte. Es la supresión de la verdad más evidente porque suprime a Jesucristo y su palabra, lo que son la verdad (Juan 14.6; 17.17).
Finalmente, si la crisis no está limitada por las fronteras físicas, ciertamente no está limitada por las culturas tampoco. Con fascinación, observé como el asunto de posverdad ha contaminado la nación de Argentina, donde vivo ahora. Cuando perdió un submarino hizo titulares en los diarios internacionales un poco antes de la navidad, muchas personas entendieron la severidad de la crisis y reconocieron que algo malo pasó aunque tuvimos detalles limitadas. Las detalles que existieron apuntaron a una falla mecánica (ya sea algo más allá del control o algo que podría ser minimizado por cuidar proactivamente el submarino). Pero un respuesta que entro las conversaciones fue Inglaterra disparó un torpedo al submarino y tuvo la culpa. Adicionalmente, le gente dijo que el gobierno de Argentina tuvo culpa por no utilizar los recursos para buscar el submarino (incluir un helicóptero que debe sumergir un aparato para coger el submarino del fondo marino). Entonces, las cosa falsas prosperaron sin restricciones. Si es la política de los Estados Unidos, la historia del submarino perdido, o cosas bíblicas, miré cuando la gente fue engañada, y creyeron sin duda y mientras las mentiras se propogaron. Es un tema tan importante que Clarin (un diario leído por un quinto de la población) lo hizo el tema primario de su revista semanal que distribuyen los domingos (es similar al New York Times que incluye una revista cultural en su edición dominical también) (8).
Existimos en el medio de una crisis. Es una crisis de verdad. Poca gente sabe que es la verdad y menos toman un enfoque productivo de buscar la verdad. Entonces, en la era de posverdad, si elegimos este adjetivo para definir la era (personalmente, yo prefiero una palabra diferente, pero muchas personas entienden el adjetivo posverdad) no es limitada por tiempo, fronteras físicas, ni culturas. En lugar, es una crisis que transciende diversos obstáculos. Pero, la identificación de una crisis no es suficiente. Debemos mirar a los parámetros que influyen la crisis y como respondimos como cristianos. Hablamos de estos temas en partes dos y tres de este serie.
La foto, “new york times” es de usuario samchills y Flickr.

(1) Par ver una discusión sobre los anuncios de New York Times puedes hacer un clic aquí para leer o escuchar una análisis de R. Albert Mohler (son en inglés).