Los peligros de la hipocresía ~ Neutralizando el peligro

Este es el parte final en una serie de tres partes sobre los peligros de la hipocresía. Puede leer los artículos anteriores por hacer un clic en los siguiente:
La hipocresía es un labor peligroso porque socava la estructura básica de la sociedad, rompiendo la confianza y destruyendo las relaciones. Es un esfuerzo en que los cristianos no están immunes, y amenaza las oportunidades que tenemos para desarrollar un testimonio por la gloria de Dios. Observando una amenaza que requiere preparación, defensa, y acción.
La hipocresía florece cuando creencia y comportamiento no igualaban. Con esta diagnosis, el tratamiento es algo simplista: asegura que los dos conforman uno a otra. Sin embargo, la respuesta no es sin esfuerza, porque si es fácil, la hipocresía puede erradicarse. En lugar, el tratamiento requiere un cambio en la vida, que debe venir de una transformación interior para que puede verlo exteriormente. Cualquiera cosa que involucra una transformation interior necesita disciplina que es motivada por propósito y intención.
La Escritura anima conducto que es al contrario a la expresión de hipocresía. Por lo tanto, meditando en la palabra revelará un carácter que los cristianos deben incorporar que puede protegerlos contra la penetración de hipocresía en sus propias vidas. Considere las siguiente lecciones:
  • Sea humilde (Filipenses 2.3-4): Todos los aspectos del crecimiento personal comienza con humildad. Causa a una persona a examinar su mismo con un corazón genuino, y permite a este persona a corregir sus deficiencias y sus imperfecciones.
  • Deleita, estudia, y responde a la Palabra (Salmo 1.1-3; Esdras 7.10): Primero, los creyentes deben deleitar en la palabra de Dios. Cuando alguien deleita en la Palabra, la eleva a una posición de autoridad, y este resulta en gastar el tiempo con la Palabra, meditar sobre esa, permitir una transformación de la palabra, y finalmente responder a la Palabra por conformar las actitudes interiores y las acciones exteriors.
  • Sabe lo que cree (1 Pedro 3.15): Pedro anima a los creyentes que deben ser preparados de dar una defensa. Es algo que alguien no puede hacer si no entiende lo que defiende. Si meditar en la palabra pero no toma el tiempo para saberla, ¿Qué es la razón de gastar su tiempo?
  • Transforma su mente (Romanos 12.2): Lo que entra la mente va a salir a través de su vida. Por esa razón, Pablo anima a los creyentes a ser transformados por la renovación de sus mentes. La verdad transforma, entonces, la Palabra (la Escritura y Cristo) debe tener un impacto transformador a la vida de una persona.
Esos comportamientos  sencillos están principios básicos que, con la obra del Espíritu Santo, habilita una vida transformada, y hace más que crear una diversión de la hipocresía, glorifica a Dios.
Pero, los principios básicos están sin sentido si no extiende de los fundamentales esenciales que están en la vida de la creyente firmemente. En el medio de animar a los creyentes a dar una defensa (1 Pedro 3.15), él escribe primero, “Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones.” Todas las actitudes y las acciones encuentran su fuente en lo que la persona piensa sobre Cristo. Una vista alta de Cristo está reflejado en un estándar alto de vivir, motivado por un amor para Dios. Por esto, Pedro puede escribir del comportamiento de una creyente (1 Timoteo 3.15-17), pero solo después de escribe a considerar a Cristo santo (versículo 15a). Creencia de Cristo refleja el comportamiento del cristiano. El autor de Hebreos va más allá, animando a los creyentes no solo considerar a Cristo como santo, pero a mantenerse firme a su confesión de esperanza sin cambiando (Hebreos 10.23). Nuestra confesión de Cristo como el Salvador nos causa a mirar al futuro con anticipación, no solo por los premios celestiales, pero a una esperanza de eternidad en la presencia de nuestro Salvador. En su presencia, con denuedo (y sin culpa), entramos, no por nuestro servicio pero su sacrificio. En la luz de quien es Cristo, y quien somos con Cristo, nos acercamos a Dios (Hebreos 10.22).
¿Cómo neutralizamos el peligro de la hipocresía en la vida? Por considerar a Cristo como santo, mantenerse firme en la fe de una esperanza del futuro, y por acercarnos a Dios.

La foto, ‘The Egg’ es del usuario Shaojin Alitano Tio y Flickr.