La inestablidad mental de Cristo

Si el Señor Jesucristo vive hoy, enseñando como lo hizo antes, probablemente sería etiquetado enfermo mentalmente. Marcos escribe que la familia de Cristo lo consideró como loco o como la Biblia dice, “porque decían: Está fuera de si.” Poco ha cambiado en los 2000 años que han pasado desde este, entonces este etiqueta va a ser hoy también. En realidad, si miramos a la evolución de los diagnósticos psicológicos y los aplicamos como son definidos hoy, Cristo sería clasificado específicamente por varios comportamientos que exhibía durante su ministerial terrenal. Estas clasificaciones no solo son injustos, pero pueden mostrar algunas imperfecciones que forman la practica moderna de análisis psicológico.
Anotando las circunstancias, como la tendencia de Cristo de retirar, reaccionar – algunas dicen sobrereaccionar – fuertemente a circunstancias que no estaba de acuerdo (como su ira in el templo) algunas personas pueden decir que Cristo tiene un desorden de ajuste o una forma leve de trastorno bipolar. En cualquier caso, nuestra información limitada prohibida un diagnóstico absoluto. Entonces, una persona puede estipular formalmente que Cristo sufría de trastorno mental no especificado (300.9 según el manual de los psicólogos) porque ciertamente el sufría de algo. Pero, estos diagnósticos son vagos, o por lo menos poco concluyente.
En lugar, si alguien va a diagnosticar a Jesucristo según los estándares psicológicos de hoy, necesita concluir algo más definitivo. Considerando la información limitada que tenemos sobre la vida y el ministerio de Cristo, los sicólogos probablemente usarían uno de dos diagnósticos:
  1. Trastorno delirante (tipo grandioso): Definido por inflado sentido de valor, conocimiento, poder, o identidad, una persona puede discutir que Cristo demostraba cada uno de esos sentidos. Jesucristo se presentaba como Dios y en esta base sola algunas personas usarían este diagnóstico. Más, buscaba discípulos para seguirlo, tenía la propensión de hablar en parábolas, y se presentaba como un hombre con autoridad completa. Con estas características, el diagnostico es complejo.
  2. Narcisismo: Hoy, pocas personas entienden el diagnostico de narcisismo. Porque mucha gente demuestra este comportamiento, es más difícil a reconocerlo, pero estoy divagando. Similar a las características del trastorno delirante, narcisistas tienen una vista alta de su mismo. Esta vista es caracterizada por un sentido grandioso de su propia importancia y una creencia que el/ella es una persona extremadamente especial. Pero, por Cristo, algunas van a decir que el cumple con los criterios de este diagnóstico por su sentido de derecho, su comportamiento arrogante, y su necesidad de admiración.
Para ser justo, cuando miramos a Cristo y su respuesta a algunas circunstancias, sus afirmaciones sobre quién es, y sus confrontaciones contra las normas de la cultura, es fácil a entender porque algunas personas afirmarían la enfermedad mental es un parte de Cristo. Por lo menos, muchas estarían de acuerdo con la familia de Cristo y su familia que el es afuera de su mente.
Interesantemente, cuando consideran el contexto y la verdad, Cristo demostraba comportamiento que puede ser clasificado no solo como una persona sensata mentalmente, pero como una persona que define los estándares por lo que deben ser considerado como normal, sensible, y prudente. Consideran la historia en Mateo 12 cuando Cristo enfrentó a los fariseos for su blasfemia del Espíritu Santo. En esta cuenta, Cristo demostró conciencia aguda de lo quien es (Dios) y su responsabilidad (enseñar, juzgar, y salvar). No es un hombre de ilusiones, pero exhibía formalidad en su aserciones en el momento, lo que están justificados por su muerte, su entierro, y su resurrección. Meditando en los evangelios, hay momentos cuando las emociones de Cristo están registrados. Hay ira sobre su difamación de Dios o indignación a la misión de Dios. También muestra tristeza a la muerte de Lazaro, y reconoció la necesidad de estar solo. En cada una de estas circunstancias, Cristo se presentó como una persona que tiene control completo de quien es.
Entonces, mientras el mundo declararán Cristo como una persona inestable mental, y probablemente van a decir que él necesita medicamentos, él es más estable que cualquiera persona. En una discusión de sabiduría, Pablo cita Isaías 29:14, diciendo, “porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos.” En el contexto de este versículo (1 Corintios 1.18 — 2.4) hay una discusión completa que concluye con el siguiente:
  • La sabiduría del mundo es necedad en comparación a la sabiduría de Dios.
  • Dios confundirá la sabiduría del mundo.
Mientras el mundo declararía a Cristo como inestable, su actividad demostraría el opuesto, y sirve como un ejemplo de Dios usando lo que es considerado necedad por el mundo para desacreditar la sabiduría del mundo.
La psicología está infiltrando las enseñanzas de la iglesia, y ahora es como algo igual o con autoridad más grande que la Escritura. La tendencia es preocupante, especialmente cuando consideramos que las personas dirían que Cristo era inestable mentalmente. Esa revelación acentúa la gran necesidad por discernimiento cuando usan la psicología secular en el ritmo diario. Por esto, este artículo empieza una serie de artículos que quiero escribir en las próximas semanas en este tema: examinar algunos aspectos de psicología secular de una vista bíblica.

La foto “Orange Mood” es de usuario Stefano Corso y Flickr.