Living for the Glory of God ~ Vivir para la Gloria de Dios

¿Por qué estudiamos la Epístola de Santiago?

Santiago: El Hombre
Garantizado un lugar en la historia Bíblica, el nombre de Santiago evoca una imagen de fidelidad. Mientras el medio hermano puede jactarse de su relación familial con el Dios encarnado, Santiago nunca hace algo sino apuntar a su relación formal con Cristo. Más importante que un pariente, su estado es como un esclavo que él enfatiza (Santiago 1.1). La historial conmemora casualmente el camino De Santiago de incredulidad a creencia en una manera que causa reflexión sobre el compromiso profundo lo que es la vida cristiana.

Los evangelism se refieren a él en una manera efímero para anotar su rechazo de Cristo como el Mesías. Es más tarde cuando vemos a Santiago ha subido a una posición de liderazgo en la iglesia prominente de Jerusalén (Hechos 15.13). Pero, su relación con el Señor Jesucristo le costaría el último pago con su vida física cuando Ananus (un sacerdote) ensamblaría un concilio para acusar a Santaigo (y a otras personas) de violar la ley. Hay cuentos diferentes sobre la manera, pero no hay duda que Santiago murió en D.C. 62 por su fe. Lo que tenemos todavía son las palabras de Santiago escritas a los creyentes para animarles a vivir una fe activa.

Santiago: El Mensaje
Una persona puede racionalizar fácilmente una negligencia del libro de Santiago. Mucha gente sabe que Martín Lutero lo hizo, desecharlo como un epístola de paja. La Epístola de Santiago aparece a faltar la gracia y compasión De Dios, en lugar enfrentando apatía y supuestamente imponiendo un cristianismo de legalismo. Un examen del libro revela un libro de acción por enfatizar la obra graciable de Dios en las vidas de los creyentes.

Primero, Santiago es un libro de fe sabía. Santiago pone la teología en acción, por aplicar lo que ha enseñado. Lo hace en una manera que obliga a los lectores a admitir que quien son en Cristo dicta quien son para Cristo. El libro inicia relaciones con otros creyentes en un amanera que refleja el cuidado y la compasión de Dios. Por muchas, el desafío de Santiago es que él llama a los creyentes una fé sabía que require transformación, alguna cosa que poca gente desea verdaderamente.
Santiago no es solo un libro practico tampoco. Santiago escribe de una fe esperanzada también. Las pruebas y las tentaciones nos confrontará. Pero, Santiago asegura a los creyentes que estas pruebas tienen un propósito, un propósito de perfeccionarnos, suavizando los bordes afilados y moldeándonos a su imagen. Charles Spurgeon comparte:
Cuando bendecidos por Dios, nuestras pruebas nos maduran. Los creyentes quien ha soportado mucha aflicción pueden exhibir una madurez que nunca ven en otras personas. No puede ser confundido o imitado. Para revelar el sabor real de la fruta, se necesita una cierta medida de la luz solar. Cuando una fruta ha recibido su medida del solo ardiente, desarrolla una exquisitez que nos deleita. Es lo mismo por hombres y mujeres. Una cierta cantidad de problemas parece ser necesaria para crear el azúcar de gracia para desarrollar el jugo rico y maduro del carácter de gracia (1).

De Santiago, los creyentes están animados que Dios es en obra, y podemos tener esperanza que mientras requiere la paciencia, la obra va a ser belleza y completa.

Santiago: La Motivación
Santiago escribe más que provoca obediencia. Asumiendo un corazón renovado, él motiva una estilo de vida renovado. Es un enjuiciamiento del comportamiento cristiano en la premisa que el amor de Dios compela un amor por comportamiento de Dios.

Si creyentes aplican el consejo sabio de Santiago, las implicaciones revelan paz. Enseña sobre como vivimos con otras personas (guardar la lengua), como vivimos en la iglesia (no hace parcialidad), y como vivimos con nosotros mismos (considerar las pruebas con gozo). Estes enseñanzas generan paz con otras, con nuestras circunstancias, y últimamente, paz con Dios.

El estilo de vida que describe Santiago no solo es algo personal. Es un estilo de vida que revela el carácter de Dios para causar a otras a considerar el significativo de una relación con él. Entonces, Santiago escribe para incitar una transformación en comportamiento, no porque quiénes somos, sino por quiénes somos.

(1) Alistair Begg, Ed., The Spurgeon Study Bible (Nashville: Holman Bible Publishers, 2017), 1660.

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