Living for the Glory of God ~ Vivir para la Gloria de Dios

El enojo de las personas ~ Santiago 1.19-20

Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. ~ Santiago 1.19-20

Explicación del texto: Santiago a menudo se detiene el tiempo suficiente para referirse a sus lectores como ‘mis queridos hermanos.’ Aprecio la intimidad de Santiago con sus lectores, mostrando que como él les instruye lo hace con una actitud de amor y compasión. No sólo está diciendo lo horribles que son como pecadores, sino que está atrayendolos amorosamente a Cristo y a su mensaje de la Cruz.
Con ese amor, Santiago aborda la ira que controla a tanta gente. En primer lugar, es importante que los creyentes entiendan que algo orientado al hombre no producirá algo orientado a Dios. Por lo tanto, ninguna persona debe tener la expectativa de que su ira va a atraer a la gente a Dios. Por lo tanto, el consejo práctico que ofrece Santiago es anotable. Él da tres sencillas instrucciones que cuando se utilizan, tienen la capacidad de desactivar las situaciones y las personas. Primero, deben ser rápidos de oír. Pocos pueden escuchar atentamente, respetuosamente, y completamente sin interrupción y ofreciendo historias personales o antídotos. Esta instrucción está en la oposición directa a la inclinación natural de mucha gente. En conjunción con el rápido escuchar es lento para hablar. Uno no puede ser rápido para oír sin ser lento para hablar y uno no puede ser lento para hablar sin ser rápido para oír. Sin embargo, va más allá en la instrucción de ser lento a la ira. Idealmente, si uno ha implementado las dos primeras piezas instruccionales, la tercera debe seguir automáticamente.

Examen y aplicación del texto:  Este verso en particular golpea un sonido similar a los escritores de los proverbios, con su consejo práctico. Aprendí hace tiempo que a menudo, la persona más sabia de la habitación es la que habla mnenos. Este es el tipo de persona que pesa las palabras en gran medida, tanto los que se le habla a él o ella y aquellos que él o ella habla a los demás. Tal persona permite el tiempo para la reflexión y la comprensión para hablar directamente al momento a mano con la verdad acertada-orientada.
Generalmente, este tipo de persona es uno que es rápido oír, lento hablar, y lento a la ira. Este tipo de asesoramiento permite evaluar a la persona y las circunstancias para que no se reaccionan a información incorrecta o incompleta. Además, dicha actividad permite el examen de las palabras y acciones que se utilizarán para responder.
Como resultado, cuando somos rápidos en oír, lentos para hablar, y lentos a la ira, reaccionamos no a las circunstancias, sino a la gente. ¿Cuál es la diferencia? Reaccionamos en amor y no en enojo porque reconocemos a las personas involucradas. Cuando nuestra actitud es de esta naturaleza, mantenemos el control de las circunstancias y lo hacemos sin ofender a otros.

Preguntas para considerar:

  1. ¿Es usted propenso a responder con enojo?
  2. Piense en una circunstancia reciente en su vida en la cual usted respondió rápidamente en enojo, y careció rapidez para oír y la lentitud al discurso. ¿Cuál fue el resultado?
  3. ¿Qué significa poner en práctica rápido para escuchar, lento para hablar, y lento a la ira en su vida? Sea específico en su respuesta y desarrolle un plan de acción.
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