Living for the Glory of God ~ Vivir para la Gloria de Dios

Humildad: una caracteristica necesaria ~ Santiago 1.21

Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. ~ Santiago 1.21

Explicación del texto: A la luz de la advertencia de Santiago contra la ira, él exhorta a sus lectores a apartar toda inmundicia y maldad moral y en lugar de recibir la palabra. Este versículo en particular está lleno de imágenes, reflexividad y profundos llamados al compromiso si desempaquetamos sus profundidades.
Primero, Santiago emite un llamado al arrepentimiento diciéndole a los lectores que dejen de lado toda inmundicia y maldad moral. Estas palabras descriptivas transmiten la horrible maldad del pecado que a veces pasamos por alto. Exteriormente, la palabra elegida por Santiago indica algo que no es solo sucio, pero está manchado y contaminado. La limpieza requiere un esfuerzo intencional para purgar las impurezas. Incapaz de librarnos de la impregnación del pecado, requiere un humilde reconocimiento de quien somos ante el Señor y una petición para que nos perdone y nos libere de la carga del pecado.
Después de arrepentirse, Santiago emite el llamado a recibir humildemente la palabra. Esta palabra tiene dos características: está implantada y tiene la capacidad de salvar almas. Implantar algo incita memorias de la parábola de Jesús del sembrador en Mateo 13:1-23 en el que la semilla que rinde retorno es la que se planta en buen suelo. De la misma manera, la palabra debe ser implantada en los corazones de aquellos que siguen a nuestro Señor (cf. Jeremías 31:33). Pero, ¿cómo puede salvar el alma esta palabra? Hay algunos desacuerdos acerca de si esto se refiere a la salvación inicial, que viene por la palabra del Evangelio o por el retorno de Cristo en el cual uno ha perseverado en la palabra y recibe la salvación a través del don supremo de la vida eterna. Reconociendo que no es la palabra misma la que salva, sino un medio por el cual el Espíritu Santo inicia, desarrolla, y sustenta la vida, entonces debemos considerar las palabras de John MacArthur, cuando dice lo siguiente:
Hemos sido salvados (justificados) a través del poder de la palabra de Dios; nos mantienen salvados (santificados) a través del poder de la palabra; y seremos finalmente, completamente, y eternamente salvados (glorificados) a través del poder de la palabra (1)

Examen y aplicación del texto:  Existe un atributo común que es necesario para el compromiso activo de este versículo en la vida de los creyentes: la humildad. Observando primero el parte del arrepentimiento, la humildad es un ingrediente clave para su autenticidad. Sin humildad, uno es incapaz de evaluar su vida a la luz de la verdad de Dios, siempre siendo cegado por el orgullo personal y así engañado acerca de su verdadera condición. Además, sin humildad, la confesión es una repetición de palabras sin significado solo para evitar el castigo. En cambio, el arrepentimiento genuino requiere una humildad genuina que obligue al reconocimiento de nuestras ofensas ante el Señor como obras horrendas de injusticia y resulta en la admisión de una necesidad de su justicia.
El segundo parte de la humildad se observa en la recepción de la palabra. De la misma manera que se requiere la humildad para el arrepentimiento, la humildad es necesaria si queremos recibir la palabra. La verdad de Dios es un desafío, causándonos a conformar a su imagen. Sin humildad, respondemos al desafío de su palabra con confrontación (mucho cómo respondemos a cualquier desafío aparte de la humildad).
La humildad no es algo que pueda escribir y decir a usted, “Tiene que ser humilde” y eso es todo lo que se necesita. La humildad es algo que viene de un interior más profundo como resultado de la obra del Espíritu Santo, lo que significa que uno debe inclinarse a Dios a través de una relación con su hijo.

Preguntas para considerar:

  1. ¿De qué manera la humildad impacta nuestra relación con Dios? ¿Nuestra relación con otras personas?
  2. ¿De qué maneras usted estáorgulloso? ¿Qué necesita cambiar para ser más infundido con humildad?
  3. Tómese un tiempo para reflexionar sobre la humildad y su parte en su vida. Considere algunas maneras en que la humildad podría ser más prominente en quién usted es.

(1) John MacArthur, James, The MacArthur New Testament Commentary (Chicago: Moody Press, 1998), 75-76

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