Living for the Glory of God ~ Vivir para la Gloria de Dios

4 beneficios de leer a nuestros hijos

Los niños se hacen lectores en las vueltas de sus padres. ~ Emilie Buchwald

Con los trazos correctos de un bolígrafo, creamos símbolos en una página que, cuando se unen, transmiten ideas profundas, cuentan historias hermosas y crean argumentos convincentes. Leer esas palabras forma cómo escribimos, hablamos y pensamos. Pocos argumentarían que la lectura es una disciplina importante para ser inculcado en cada persona. Como padres, yo argumentaría que parte de la mayordomía de nuestros hijos hacia el Señor es cultivar en ellos la capacidad y la ambición de leer. 

Motivado y dominado correctamente, la lectura puede glorificar a Dios. Dios se ha revelado su mismo a los individuos a través de su palabra. Él usa otras personas piadosas y sus escritos para inclinar nuestros corazones más a él, transformando a las personas a través de ellas. Finalmente, puede usar esos escritos para animar a otros. Por lo tanto, la lectura es un parte integral a la vida cristiana e a inculcar la disciplina de la lectura es una prioridad digna para los padres.

Una de las primeras lecciones que comenzamos con nuestros hijos fue la importancia de leer compartiendo historias nocturnas antes de acostarse. A medida que el ministerio se hizo más ocupado, esta costumbre nocturna se apartó. Tristemente, la terminación de este importante tiempo pasó sin que nos demos cuenta. Al ver lo que faltaba, decidimos hacerlo una prioridad otra vez, reestableciendo esta vez en 2019. 

Un delicioso efecto secundario de esto es que me ha hecho recordar a mi juventud, considerando tanto cómo la lectura me formaba y cómo otros me influenciaron en mi lectura. Ha sido agradable recordar los libros que nuestra bibliotecaria de la escuela leía a nosotros – libros de clase que había olvidado hasta que empecé a conseguir los mismos para mis propios hijos. O había el programa de Pizza Hut, cuya competencia me lleva a descubrir a los niños Boxcar. Uno de mis recuerdos más cariñosos era ir a Seattle para un fin de semana y hacer la parada obligatoria en Barnes & Noble para recoger un nuevo libro – Los Hardy Boys fue una elección popular durante muchos años. Hubo un descanso durante muchos años hasta que dos personas influyentes, mi pastor y mi jefa de trabajo, sutilmente sugirieron libros para mi lectura que me hizo disfrutar de la disciplina de leer otra vez. 

Con esos recuerdos llenando mi memoria, y el deseo de criar a mis hijos en el Señor (Deuteronomio 6:7) glorificándolo en todo lo que hacen, he reflexionado tanto por qué la lectura debe ser inculcado en nuestros hijos desde sus primeros días y cómo hacerlo. Usando el acrónimo LEER, hay cuatro aspectos de la lectura que valida su necesidad en nuestra vida. 

  • (L) Libra la curiosidad de nuestros hijos: La curiosidad es una característica bíblica que falta en el camino cristiana. Lo sofocamos en los niños más pequeños, molestados por sus preguntas repetidas, y crecer en adultos que se maravillan poco. Sin embargo, la curiosidad conduce al aprendizaje. Cuando leemos con nuestros hijos, aprendemos juntos respondiendo a las preguntas, quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo. 
  •  (E) Establece nuestra relación con nuestros hijos: El desarrollo intencional de la lectura como una disciplina en nuestros hijos puede reorientar a los padres lejos de este mundo y hacia sus hijos. Mientras el mundo busca nuestra atención, nuestros niños necesitan nuestra atención y la lectura crea la oportunidad de centrarse deliberadamente en ellos. Cuando son más jóvenes la lectura genera tiempo juntos. A medida que maduran, puede crear una relación leyendo libros más desafiantes (como libro teológicos), discutiéndolos y aplicándolos.
  •  (E) Entrenar nuestros hijos para el futuro: La lectura prepara a nuestros hijos para el futuro. En una cultura de las redes sociales que valora la emoción sobre la razón, la lectura enseña a nuestros niños a cultivar habilidades de lógica, pensamiento crítico, y evaluación. Además, mejora la habilidad necesaria para prestar atención a las áreas más pesadas, un rasgo que desaparece rápidamente en una sociedad que reclama su información en breves ráfagas, que se pueden repetir fácilmente. 
  • (R) Reorienta a nuestros hijos a Dios: Más importante, si se establecen las prioridades correctas, la lectura puede reorientar a nuestros hijos lejos de este mundo y hacia Dios. Este aspecto importante requiere mucho esfuerzo por parte de todos los padres porque estipula que dará prioridad a la escritura antes que todo y en el proceso enseñará a sus hijos a no sólo hacer lo mismo, pero también a leer todos los demás libros a la luz de lo que leen en la Escritura. 

Ciertamente, todos los beneficios de la lectura no se contienen sólo en esta lista, pero estas cuatro disposiciones inclinan la lectura hacia el establecimiento de hijos maduros que desean a Dios y aprenden toda la vida. 

La capacidad de leer una palabra imprimida es un regalo de Dios que, cuando es debidamente administrado, puede traer gloria a Dios por dirigir a la gente hacia él. Con intencionalidad, la lectura se puede cultivar en nuestros niños para los grandes beneficios. 

En otro artículo compartiré algunas maneras en las que podemos cultivar la lectura en nuestros hijos. 

La foto por Annie Spratt en Unsplash

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